Este cubo sensorial está lleno de sorpresas para estimular los sentidos del bebé. Incluye múltiples texturas para tocar, formas que invitan a tirar y estirar, y pequeños sonajeros que permiten descubrir de manera natural el concepto de causa-efecto. Además, incorpora un espejito que capta su atención y provoca reacciones encantadoras al verse reflejado. Es un juguete perfecto para potenciar la vista, el tacto y el oído, fomentar la destreza manual y despertar la curiosidad. También contribuye al desarrollo progresivo de la musculatura del cuello cuando el bebé juega boca abajo sobre la manta de actividades.
Reseñas
Aún no hay reseñas.